Es un homenaje al legado de mi abuelo, Don Rogelio Ramos, quien, junto a mi padre y mis tíos, repartía víveres a las familias más necesitadas del barrio de Tanamá en Adjuntas en su icónico Jeep CJ5 azul con rines blancos. Nuestro café es el café del despertar, el que enamora con su aroma y sabor inconfundibles. Sus notas achocolatadas, con toques de nueces y miel, convierten cada sorbo en una experiencia única.