Cuando bebo café contigo mi corazón vuela a otras dimensiones mirando constelaciones lejanas que guardan, de nuestras almas, las pistas. Ahí empiezo a soñar y pierdo mi conciencia y mi noción mientras te juro devoción. Entonces tu sonrisa reinicia mi alma y tu corazón comparte con el mío un cafeverso de emociones.