Claro que sí amigo mío. Mi amiga, ¡cuenta conmigo! Sabes que yo estoy contigo. Tú no te hagas ningún lío. Tengo esperanza y confío en la fe perseverante; ya alumbrará el sol radiante y llegará la armonía. ¡Usa esta receta mía! Corazón, café y ¡pa’lante!